El dinero es invariablemente un acuerdo en el que las personas piden prestado y aceptan pagarlo posteriormente, generalmente por interés. Los bancos se aseguran de que su historial crediticio sea completo y definan su préstamo, lo que es esencial para evaluar el progreso de los pagos.
Casi todas las fórmulas de calificación crediticia consideran el desarrollo de las recargas como el principal factor contribuyente.
